Extraigo el siguiente fragmento de una entrevista de Maryann Yin a la autora de bestsellers Amanda Hocking. Me parece interesante en el sentido de que pone sobre el tapete otro importante dato a considerar tanto en la promoción del libro como en el desenvolvimiento del autor.

¿Por qué la mayoría de los escritores que se autopublican no son capaces de lograr lo que tú?, pregunta Yin a Hocking, y ésta responde:

“Una gran cantidad de autores tienden mercadear demasiado sus libros y a no tomar bien las críticas. Piensan que su libro es perfecto. No quieren cambiar nada en el texto ni en la cubierta porque su libro es… ¡tan bueno! O lo comercializan con demasiada fuerza. Lo único que hacen es hablar de su libro, pero nadie quiere escuchar “compren mi libro”. Los lectores lo único que quieren es conversar con el autor.

“También sucede que los autores rebaten las críticas negativas porque les afecta grandemente en su amor propio. Lo mejor que un autor puede decir a alguien que lo critica es: «gracias por leer el libro». De lo contrario va a salir mal en la fotografía, incluso cuando la crítica sea errónea”.