Ya sea por accidente o intencionalmente, la publicación electrónica ha dado paso en silencio a una nueva edad de oro: la ficción de la pulpa.
Wall Street Journal, Agosto 28 de 2014
Traducción de Kiko Arocha

Respecto a las palabras de Steve Cohen “”Respaldo a Amazon y los autores también deben respaldarla”” (op-ed, 20 de agosto): Ya sea por accidente o intencionalmente, la publicación electrónica ha dado paso en silencio a una nueva edad de oro: la ficción de la pulpa.
Nos encontramos en estos momentos en la cúspide de una revolución que rivalizará con el período comprendido entre los años 1930 a los años 50, donde los próximos Rex Stout, Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Robert Heinlein o Isaac Asimov puede surgir a la superficie.
Los buenos escritores que no están en el tope de las listas, pero que tendrían posibilidades ocasionales de engrosarlas o de recibir críticas aclamatorias, no logran que las editoriales renueven sus contratos por que no pueden vender de sus libros el umbral mínimo necesario, que se incrementa, para que sean rentables. Ah, y si es nuevo y no probado, olvídense de él.
Kindle de Amazon ha desatado una ola de creatividad de la talla de la que no hemos visto en 50 años. Además, lo está haciendo cortar árboles ni expulsar al aire gases de los motores diesel, mientras que lo hace por una fracción del precio de un libro encuadernado. Gracias a la publicación electrónica, un puñado de personas en Nueva York ya no serán capaces de controlar lo que se imprime y lo que no. ¿Será el caos? Absolutamente. Surgirán por ahí una gran cantidad de muy malos libros. Sin lugar a dudas. Pero también surgirán también un montón de grandes libros.
Esperemos que pronto los editores tradicionales se den cuenta de que tienen que cambiar con los tiempos. Con Amazon como socio, en lugar de rival, podrán tener un margen de beneficio del 70% por cada libro electrónico vendido, con costos de envío. Sin almacenes, sin devoluciones. de controlar lo que se imprime y lo que no. ¿Será el caos?